DOMINICAS DE SANTA CATALINA DE SIENA -Primera Congregación Femenina Nacida en Colombia-
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Nuestra Co-Fundadora en proceso de beatificación

Gabriela Durán Párraga, nació el 22 de mayo de 1848 en Firavitoba, Departamento de Boyacá, Colombia, en su casa paterna, la Hacienda de la Compañía. Sus padres se llamaron Gabriel y Jacinta, y tuvieron 8 hijos, entre los cuales Gabriela ocupó el 7º lugar.

Síntesis biográfica
Madre Gabriela, paradigma de santidad
¿Cómo va el proceso de beatificación?

 

 

 

 

 

 

 

Su niñez y adolescencia transcurrieron en la familia, en donde recibió el amor y la educación de sus padres. No hay noticia de que hubiera ido a la escuela y, sin embargo, en lo que más adelante realiza y escribe, se intuyen el juicio recto, la sensatez de las ideas y una cultura muy arraigada.

Su primera biógrafa dice que en su hogar había un reglamento que distribuía las horas del día entre la oración, las labores domésticas, el estudio, la lectura, la enseñanza de la doctrina cristiana a los sirvientes, y las honestas diversiones. Tanto su hermana Mercedes, como Gabriela, permanecieron al lado de sus padres, mientras sus hermanos se fueron alejando de casa por razones de estudio, o porque eligieron el estado del matrimonio.

Gabriela tenía 25 años cuando Don Gabriel Durán, quien siempre apoyó incluso con sus bienes a la causa conservadora, se empobreció y se vio precisado a irse con la familia, de Firavitoba para Villa de Leiva, lugar que eligió motivado, tanto por la cercanía y apoyo de sus hijos, como por la bondad del clima, favorable a doña Jacinta, que en ese momento padecía serios quebrantos de salud. Los recursos médicos de la época eran precarios, y con frecuencia los profesionales de la salud recomendaban el cambio de clima con la esperanza de un completo restablecimiento.

En este caso las expectativas de la familia se truncaron pronto, pues a la Villa llegaron en 1873, y en ese mismo año, el 9 de diciembre, falleció doña Jacinta2. Don Gabriel murió seis años después y fue sepultado en Leiva el 9 de junio de 1879, por el Padre Saturnino Gutiérrez, párroco de la Villa.
La familia Durán Párraga y el Padre Gutiérrez se ligaron en una amistad cálida, sincera, y perdurable. Gabriela, quien poseía una formación espiritual bien cimentada y mucha delicadeza de conciencia, encontró en el P. Gutiérrez un experimentado director espiritual. Éste fue para ella un sorprendente regalo de Dios, pues desde su infancia había adolecido de gran dificultad para confesarse. Con la ayuda de él orientó claramente su vida hacia la vocación religiosa, y fue aceptada en el Carmelo, en donde recibió el hábito el 1º de enero de 1877. Los cuatro meses y 23 días que permaneció allí, de donde tuvo que retirarse por motivo de enfermedad3, le fueron suficientes para valorar con hondura la espiritualidad carmelitana, y para volver muchas veces con cariño a tomar ejemplo y consejo de sus maestras en la contemplación.

En los primeros días de julio de 1877 llegaron a la Villa de Leiva las señoritas Rosa, Matilde y Virginia Umaña, quienes venían de Bogotá con intención de tomar dos meses de descanso, tiempo que fue suficiente para ser motivadas por el P. Gutiérrez a fundar en Leiva un colegio y escuela para niñas pobres. Se tomó en arriendo al Cabildo el Convento de San Agustín, y se fundó el colegio, bajo el patrocinio de Ntra. Señora de Lourdes. Sucesivamente se fueron uniendo a ellas —como profesoras— Sara Rojas, Gabriela y Mercedes Durán e Isabel Briceño. Su aspiración era, además, abrazar la vida religiosa en comunidad. El P. Saturnino les aconsejó ir gradualmente, y les propuso conocer el espíritu de la Tercera Orden Seglar Dominicana, fundada por él en Leiva. Las inició en la oración personal y comunitaria y les dio un reglamento para la vida en común. Ya muy seguras de su decisión de optar por la vida religiosa dominicana, contemplativa y apostólica, pronunciaron sus votos el 18 de febrero de 1880, en presencia del P. Saturnino Gutiérrez, Fundador.

La Madre Gabriela gobernó la Congregación desde el 7 de marzo de 1883 hasta 23 de octubre de 1904, fecha en que el Señor Arzobispo de Bogotá9 le aceptó la renuncia de su cargo, por las razones que ella le expuso, y que él encontró justas. En el mismo comunicado la nombró Superiora interina o Vicaria General, mientras disponía lo pertinente a la preparación del Capítulo General que debía elegir a su sucesora. Este Capítulo fue inaugurado el 10 de enero de 1905.
La M. Gabriela, cofundadora y Superiora General durante 22 años, hizo entrega de su cargo a la edad de 57 años. El Capítulo eligió a la M. Gabriela para el cargo de Vicaria General y Primera
Consejera por dos veces consecutivas, pero a partir de 1913 declinó el ejercicio de ese cargo por su quebrantada salud. Su muerte acaeció el 19 de julio de 1927.

La Congregación quedó con 80 religiosas profesas, 9 novicias y 7 postulantes, consolidada en nueve Casas.

La Congregación sintetizó su herencia espiritual en las siguientes expresiones:
• Dimensión contemplativa.
• Actitud de humilde servicio al Evangelio.
• Predicación de la Verdad por el testimonio de la vida y por la Palabra.
• Comunidad fraterna, como inspiradora del apostolado.
• Opción preferencial por los más empobrecidos y necesitados, como respuesta a los signos de los tiempos.
• Amor y devoción a Nuestra Señora del Rosario.
(Cfr. La Madre Gabriela de San Martín, Fundadora. Lara, Sor Isabel María.).

Más información:

  • Madre Gabriela, mujer ejemplar
  • Madre Gabriela, biografía.



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